¿Cómo democratizar el Periodismo?

jueves, 13 de noviembre de 2008
Esta pregunta, aunque sencilla, trae consigo múltiples interpretaciones que incluye tanto los medios, como los periodistas e incluso a los ciudadanos como receptores finales de la información.

En el Artículo 20 de la Constitución Política de Colombia dice que es un derecho fundamental del ciudadano “recibir información veraz e imparcial”, de una u otra forma son ellos los dueños de la información y el ejercicio periodístico debería realizarse de acuerdo a los intereses y no de unos pocos dueños de los medios.

Se supone que los medios de comunicación son la voz de los que no tienen voz, es decir, de los ciudadanos comunes y corrientes, y porte de su democratización está en crear espacios para que, precisamente, estos ciudadanos expresen su aprobación o desaprobación ante las diferentes instancias del gobierno, que en nuestro caso es elegido democráticamente. Sin embargo, estos espacios carecen de sentido cuando los beneficiados (es decir, los ciudadanos) no conocen o no están lo suficientemente preparados para defender su democracia.

Primero, hay que hacer un proceso pedagógico para que las personas comprendan que votar, más que un derecho, es una obligación, y que con lo simple sufragio, se está adquiriendo el poder de decisión.

Desde otro punto de vista, la democratización del periodismo implica necesariamente sacar los medios de los monopolios que los manejan – o poner reglas claras al respecto – puesto que se han convertido en medios de publicidad para el poder y han dejado a un lado la responsabilidad social con el ciudadano; y además la información la entregan parcializada, obviamente para favorecer sus intereses, pero olvidando la veracidad como principio fundamental del periodista y la obligación de mostrar todos los puntos de vista posibles respecto a una información.

Sin embargo, no se puede confundir la democratización del periodismo con la vulgarización de la profesión. Dejar participar al ciudadano no necesariamente es dejarle el puesto de periodista a él.

Foto: http://juliosanchez.files.wordpress.com/2008/08/la-libertad-de-prensa-en-el-periodismo-copia.jpg

Una masacre que continúa viva en la mente de los colombianos

Hace siete años San José de Apartado vivió la peor de las masacres que puedo haber sufrido un pueblo y su comunidad, asesinar tan inhumanamente a personas inocentes y los culpables esconderse de sus actos y más aun si esos culpables hacen parte de lo que se supone es la seguridad de la sociedad; el Ejercito colombiano forma parte y permitió que grupos ilegales torturaran a habitantes de la comunidad y no pagarán por sus actos. Sólo hasta hora, siete años después se están conociendo los responsables y actores intelectuales de actos que no merecen la compasión de nadie y por el contrario se exige que recaiga sobre ellos todo el peso de la ley y se haga justicia, aunque con ello no se recupere la paz perdida de la comunidad de San José de Apartado que fue un pueblo reconocido precisamente por eso, SER TIERRAS DE PAZ.

Las Universidades, un reflejo de la realidad nacional

miércoles, 12 de noviembre de 2008
Dentro de las universidades son varias las opiniones sobre la política nacional y los asuntos coyunturales que suceden en un país como el nuestro (ver Estudio adjunto al final de artículo). Basta con estar presente en algunas de las clases que ponen en cuestión temas de actualidad o incluso de la historia política nacional o mundial para reconocer que las universidades son como el país: pluriétnico, multicultural y amplio en pensamientos.

Aunque para muchos parezca imposible, en todo el territorio nacional y dentro de los cerca de 43’000.000 de personas que lo conforman hay miles que apoyan la lucha ramada de las guerrillas e incluso participan activamente en movimientos de promulgación de estas ideologías.

La universidad es un ejemplo de ello, considerando además que las personas que entran a la academia, se convierten en seres más críticos con lo que sucede en su entorno y adquieren la capacidad de analizarlo mucho más de fondo. De esta manera hay quienes en su libertad de pensamiento deciden apoyar los grupos armados y entender el por qué de su lucha, otros reconocen las instituciones legales y las defienden u otros simplemente no les interesa este tipo de temas, en fin, un sinnúmero de pensamientos que se reúnen y reflexionan lo que sucede, cada cual desde sus perspectivas.

Jhonatan Jesús Clavijo, Estudiante de la Unuversidad de Antioquia.

El país que queremos

martes, 11 de noviembre de 2008