La masacre de San José de Apartado aún sigue vigente el la mente de los Colombianos
Imagen: www.dhcolombia.info
Si por lo general en Colombia el Gobierno olvida o se hace el de la vista gorda ante los delitos cometidos que tienen involucrado el nombre de la nación o de alguno de sus sectores como el militar en el caso de la masacre de ya hace tres años y medio, cometida en San José de Apartado en febrero de 2005, los ciudadanos del común que sienten como propio el dolor de delitos tan injustos de esta región no, pues ante semejantes asesinatos no se puede pasar por alto y por el contrario encontrar los culpables y condenarlos por sus actos delictivos, y esto es lo que precisamente revela y tienen similitudes las publicaciones de la revista Semana[1] y la página en internet Euro press[2], donde se presenta las acusaciones, captura y continuamente declaraciones de culpabilidad del capitán del Ejército colombiano Guillermo Armando Gordillo, pues éste mismo declaró 3 años después haber participado y ser cómplice de la masacre de San José de Apartado.
En el tema sobre el abuso de autoridad por parte del ejército colombiano y los actos delictivos que conjuntamente realizaron con los paramilitares no se puede hablar de diferencias claras y particulares en las noticias publicadas, más exactamente en las analizadas en éste texto, puesto que todos coinciden en que los hechos ocurridos el 21 de febrero del 2005 no tiene perdón alguno por motivo de que se acabo con la vida de seres inocentes en especial la de tres menores de edad y sobre todo por la manera de cómo fueron asesinados, ser degollados a machete no es una muerte que merezca nadie y menos las personas víctimas de San José De Apartado que se suponía era habitantes de una tierra de paz y como expresa.
El periódico El Tiempo en su editorial del 3 de marzo del 2005 expresa “Este crimen clama por la más urgente intervención oficial, que debe descubrir a los responsables del mismo. Sobre todo cuando varios miembros de la comunidad, algunas ONG y el sacerdote Javier Giraldo han señalado públicamente a miembros de las brigadas XI y XVII como presuntos autores. El Ministro de Defensa ha rechazado enfáticamente éstas versiones y sindica a su vez a las Farc”[3], y es que más que de acuerdo la gran mayoría de los colombianos, incluyéndome, piensan que el gobierno todo, o casi todo, lo quieren ocultar diciendo que son actos terroristas de las Farc, antes de tener una verdadera apreciación y veracidad de los hechos, y las declaraciones que el capitán Gordillo hizo lo confirman.
En el tema sobre el abuso de autoridad por parte del ejército colombiano y los actos delictivos que conjuntamente realizaron con los paramilitares no se puede hablar de diferencias claras y particulares en las noticias publicadas, más exactamente en las analizadas en éste texto, puesto que todos coinciden en que los hechos ocurridos el 21 de febrero del 2005 no tiene perdón alguno por motivo de que se acabo con la vida de seres inocentes en especial la de tres menores de edad y sobre todo por la manera de cómo fueron asesinados, ser degollados a machete no es una muerte que merezca nadie y menos las personas víctimas de San José De Apartado que se suponía era habitantes de una tierra de paz y como expresa.
El periódico El Tiempo en su editorial del 3 de marzo del 2005 expresa “Este crimen clama por la más urgente intervención oficial, que debe descubrir a los responsables del mismo. Sobre todo cuando varios miembros de la comunidad, algunas ONG y el sacerdote Javier Giraldo han señalado públicamente a miembros de las brigadas XI y XVII como presuntos autores. El Ministro de Defensa ha rechazado enfáticamente éstas versiones y sindica a su vez a las Farc”[3], y es que más que de acuerdo la gran mayoría de los colombianos, incluyéndome, piensan que el gobierno todo, o casi todo, lo quieren ocultar diciendo que son actos terroristas de las Farc, antes de tener una verdadera apreciación y veracidad de los hechos, y las declaraciones que el capitán Gordillo hizo lo confirman.
Imagen: www.aporrea.org
“En todo caso, es indispensable salirles al paso a las acusaciones que se han formulado para esclarecer cuanto antes lo sucedido. Bien sea para despejar cualquier duda sobre la actuación de la fuerza pública, o para castigar ejemplarmente, si se llega a demostrar que algunos pudieran estar involucrados en un hecho tan horrendo” [4], agrega El Tiempo, y precisamente ésta es lo que está sucediendo más de tres años después, se está comprobando que la comunidad de San José de Apartado tenía toda la razón al culpar al ejército colombiano de tan horroroso, repugnante, horrendo y todos los sinónimos con los que se pueda calificar tan espeluznante crimen.
“En todo caso, es indispensable salirles al paso a las acusaciones que se han formulado para esclarecer cuanto antes lo sucedido. Bien sea para despejar cualquier duda sobre la actuación de la fuerza pública, o para castigar ejemplarmente, si se llega a demostrar que algunos pudieran estar involucrados en un hecho tan horrendo” [4], agrega El Tiempo, y precisamente ésta es lo que está sucediendo más de tres años después, se está comprobando que la comunidad de San José de Apartado tenía toda la razón al culpar al ejército colombiano de tan horroroso, repugnante, horrendo y todos los sinónimos con los que se pueda calificar tan espeluznante crimen.[1] www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=107912
[2]www.europapress.es/internacional/noticia-colombia-militares-reconocen-primera-vez-participacion-masacre-san-jose-apartado 20080518143147.html
[3] http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1642026
[4] http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1642026
JHOANA MARCELA MUÑOZ AGUDELO.